viernes, 9 de marzo de 2012

Unas grandes memorias.

          Primera entrada sobre las memorias más importantes jamás contadas, las de "Periquito el de los palotes". Al fin alguien cuerdo en su máximo sentido y que ha tenido que pasar por todo tipo de situaciones.
                                                            
          Ni siquiera sé por dónde empezar. Me llamo Periquito. Pero no soy un ave, o al menos ayer cuando me desperté no lo era, quien sabe que nos deparará el futuro (y mis borracheras). El caso es que quisiera contar a un público muy selecto todas las grandes historias que he tenido que vivir por vuestra culpa. Es que uno se cansa, y me gustaría ya que dejáseis de nombrar. Y al menos, que si lo hacéis me reconozcáis como al superhéroe que soy: DON SEÑOR PERIQUITO. Don señor para los amigos. 
          Bueno, que aunque mi capacidad expresiva sea nula y lo único que se hacer bien es mirar si hay algún psicópata debajo de mi cama todas las noches antes de acostarme, he decidido que lo voy a contarlo todo. Y con todo me refiero desde contar aquella vez que salvé al mundo de los gemelos marcianos Tan y Ga desde el número de cocacolas que me he tomado en mi vida. Y bueno... Si eso os aburre, mejor no os hagáis twitter. El caso es que yo soy yo, y tú eres tú. Bueno... Aparte de esta magnífica regla está el caso especial de mi hermano Jürgenskitch, que traspasa paredes invisibles y sabe mear de pié sin derramar el meado. Aún no sé como empezar, pero como me decía mi vecina de enfrente al gritar a sus hijos "Jamás sepas empezar, únicamente terminar". Sus palabras literales eran "La madréh que os parió, insíbiles, os cojo y os mato". Pero bueno, la psicicología siempre se me ha dado bien y yo transformo las frases de una manera fabulosa. Er caso es que terminaré de escribir cuando haya matado a 700.000.000.000.000.001 personas de aburrimiento. Muchísimas gracias, 
El único verdadero superhéroe que existió y existirá.

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